Cofradía del Bendito Cristo de los Afligidos - Astorga

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Procesiones

Salidas procesionales de la Cofradía del Bendito Cristo de los Afligidos a lo largo de la Semana Mayor:

Martes de la Pasión del Señor. Camino de la Cruz

En el calendario de la vida astorgana destaca con especial énfasis la celebración de uno de los acontecimientos RELIGIOSOS, sociales y artísticos de cuantos tienen lugar en nuestra noble ciudad. La Semana Santa representa el punto de encuentro y conjunción de las más profundas raíces religiosas, con la grandeza y solemnidad del ritual procesional, representado por las ocho cofradías astorganas y el elevado valor artístico de las obras de imaginería que se atesoran en nuestros cabildos, iglesias o museos. Unas celebraciones que cada primavera llenan las calles de nuestra ciudad para acoger a vecinos y visitantes, con el deseo de vivir el momento sublime de ver aproximarse el lento y majestuoso discurrir de los pasos y de los cofrades.

En el atardecer del Martes Santo diferentes cortejos procesionales llegan a la Plaza Mayor para formarse en orden cronológico según el paso al que acompañan, en una única procesión organizada por la Junta Profomento de la Semana Santa que acude a la S.A.I. Catedral en una solemne convocatoria a todo el pueblo cristiano para rezar el Vía Crucis en las altas naves del primer templo diocesano con la presencia del Sr. Obispo y del Cabildo catedralicio.

Cofradías, bandas y pasos acudimos a esta convocatoria desde nuestras respectivas sedes canónicas. A la Cofradía del Bendito Cristo de los Afligidos, detrás de la Farola con los atributos de la pasión, de las Farolas del Via Crucis, del "Beso de Judas", del Ecce Hommo, del Cristo del Amor y del Perdón y de la Piedad, nos corresponde cerrar la larga procesión con la Cruz desnuda.

Procesión de Martes Santo

De forma pausada y al paso marcado por la banda de cornetas y tambores de la cofradía ascendemos desde nuestro cabildo hasta la Plaza Mayor en una sencilla, aunque no por ello menos solemne, procesión que encabeza nuestra pendoneta; seguida por la Cruz de la parroquia y los ciriales si ese año nos corresponde presidir en la via sacra de la catedral el discurrir de las catorce estaciones del calvario. El estandarte de la Cofradía da comienzo a las filas de cofrades que acompañan al paso de la Cruz con el sudario portada por las hermanas braceras. Algunos feligreses, el Hermano Mayor y el M.I. Sr. Consiliario con capa litúrgica preceden a la banda y a los hermanos de la presidencia que dan por concluido el cortejo procesional.

Astorga, sede episcopal titulada apostólica, cuna de Santos, ciudad de profundas raíces religiosas, marcada a lo largo de los siglos en cada esquina con el santo y seña de la Cruz; es Semana Santa y por nuestras calles pasean Cristos, Vírgenes, Apóstoles, sayones, verónicas y cirineos, que al mirarles parecen hablar y decirnos que a lo largo de esta semana aquí es difícil distinguir en cada rincón donde empieza la fe y donde el amor a la tradición, dónde termina el interés por lo propio y dónde comienza el terreno reservado para los sentimientos, dónde, en definitiva, desfila con gozo el alma de muchísima gente que estos días vive para sus tradiciones, costumbres, patrimonio y riqueza espiritual.

Horarios

Recorrido

CABILDO DE LA COFRADÍA, calle Párroco Faustino Santos, calle Angosta, calle del Postigo, Bajada del Postigo, calle La Bañeza, Plaza España (Concentración), plaza Santocildes, calle Lorenzo Segura, plaza Obispo Alcolea, calle Los Sitios, plaza Ingeniero Eduardo de Castro, Catedral (Vía Crucis), plaza de la Catedral, plaza Ingeniero Eduardo de Castro, calle Santiago, calle Postas, calle Pío Gullón, Plaza España, calle La Bañeza, Bajada del Postigo, calle del Postigo, calle Angosta, calle Párroco Faustino Santos y Cabildo de la Cofradía.

Nuestra procesión: Procesión del Bendito Cristo de los Afligidos

Viernes de la Cruz, once y cuarto de la mañana, un HOMBRE, uno de los nuestros, de nuestro mismo barrio: el de San Andrés, regresa con su Cruz y nos la entrega. ¿Por qué Él es de aquí, está entre nosotros, recorre las calles, nos conoce al igual que conoce los viejos rincones del barrio y preside las mismas escenas emocionantes de aquellas primeras procesiones? No es un extraño que rescatan del alto silencio de su lugar habitual en el templo y lo ponen en las andas clavado en una cruz, en un ritual sin alma ni sentido. No, es un vecino más del astorgano barrio de San Andrés que comparte desde su altar el paso lento e inacabable de los años. A diario preside y es testigo de la vida parroquial propia del barrio, cobija desilusiones y lutos y consuela corazones desde la pequeña atalaya de su peana eclesial. No nos es ajeno o distante, lo tenemos al lado. Ha venido con nosotros desde la infancia, desde el bautismo, y aquí seguirá con los nuestros y entre los nuestros cuando marchemos, cuando Él nos lleve para ser acogidos en su seno. A Él, al Señor de los Afligidos nos dirigimos cuando los días se nublan de tristezas o desgracias, en la necesidad y en la abundancia, en la sencillez y en la dificultad, en la risa y en el llanto, en el perdón y en la amistad. Y nos acompaña cuando se levanta el sol con la luz de la felicidad de jornadas inolvidables. Pero es ahora, como cada Viernes Santo, cuando baja de su altar para presidir la humilde devoción de todo el barrio de San Andrés en el Bendito Cristo de los Afligidos.

Después de ser bendecidos por el Rvdmo. Sr. Consiliario, los hermanos uniformados de negro y granate iniciamos nuestro camino procesional anunciados por la pendoneta seguida de la cruz y los ciriales parroquiales. Para nosotros no es una tradición, una estampa o una atracción turística, es algo más, mucho más. Sobre todo es una impresionante colección de sentimientos vividos con intensidad y devoción que enorgullecen a un barrio sencillo, humano y trabajador. Prueba de ello son las riadas de fieles: feligreses, astorganos o foráneos, que, con la banda de cornetas y tambores de la cofradía, acompañan a las enormes cruces pardas portadas en solitario con maestría por los hermanos y hermanas para junto con el Cristo y la Cruz desnuda componer el singular Vía Crucis que anunciado, al son de la campanilla viatical, es rezado al modo tradicional por el Consiliario y cantado por el coro parroquial. De este modo, la procesión no es únicamente un escaparate turístico, ni "un museo en la calle". Es mucho más, se convierte en el testimonio vivo de una fe que se renueva, la de los que nos precedieron en las filas de la procesión, la de los que nos enseñaron a rezar, la de los que nos enseñaron a dar testimonio continuado y de forma valiente.

Procesión de Viernes Santo

El paso de las once primeras estaciones intercaladas con los estandartes que lucen las siete palabras, el comienzo del discurrir pausado de los paparrones de la cofradía, el estandarte principal y el olor a incienso anuncian la llegada de la duodécima estación con el autentico y único protagonista de la procesión: el Bendito Cristo de los Afligidos escoltado por una batería de soldados del cuartel de Santocildes y flanqueado por cuatro faroles que iluminan la hermosura limpia del que es Camino, Verdad y Vida, que con su mirada divina no dejara indiferente ni al más descreído de los espectadores. Un hermoso y trabajado manto de flores besa los pies de nuestro Crucificado, llevado a cuestas por las andas del paso rojizo que portan a hombros los hermanos braceros con tacto, sentimiento y tino para mecer al Señor, al ritmo que es propio mover a un agonizante; y que bajo el sol, casi virginal, de una primavera que se estrena en el atrio de la S.A.I. Catedral de Astorga a la hora sexta y por boca de un canónigo pronunciará sus siete últimas palabras desde la Cruz a un pueblo congregado y orante que preside su obispo y pastor.

De nuevo regresa el Bendito Cristo de los Afligidos a su barrio, a su Iglesia de anaranjado ladrillo, del mismo modo que ascendió por el postigo, flanqueando la muralla medieval hasta el corazón de la diócesis, seguido por la presidencia litúrgica con capa pluvial roja símbolo de amor, caridad y derramamiento de sangre, custodiado por dos infantes cofrades. Un nutrido grupo de manolas precede a la banda municipal de la ciudad y a las dos últimas estaciones del Vía Crucis. La última, la decimocuarta, el mismo madero en el que estuvo clavado el Cristo pero ahora con sudario blanco evocando ya la alegría y pureza de la liturgia pascual, es portada con respeto y solemnidad por las hermanas braceras, clausurando la procesión las autoridades religiosas y civiles, Junta Profomento de la Semana Santa, nuestro Hermano Mayor y las representaciones de todas las cofradías de la ciudad.

Así llegará nuevamente a su peana de la Iglesia Parroquial de San Andrés el Bendito Cristo de los Afligidos, para seguir allí, atento a lo que haga falta si la fe le llama. Y la vida seguirá su caminar un año más después de compartir todos los hermanos uniformados el pan de nuestro Cristo, con la fortaleza de sabernos unidos en una tradición trasmitida en herencia, vivida con intensidad, respeto y devoción incomparables, que hoy es nuestra obligación custodiar y continuar.

Luis Alberto GARCÍA DE LA FUENTE

Secretario 2007-2011

Horarios

Recorrido

CABILDO DE LA COFRADÍA, calle Párroco Faustino Santos, calle Angosta, calle del Postigo, Bajada del Postigo, calle La Bañeza, Plaza España, calle Pío Gullón, calle Postas, calle Santiago, calle Doctoral, plaza de la Libertad, plaza Obispo Don Marcelo, calle Obispo Grau, calle Puerta Obispo, calle Leopoldo Panero, plaza de la Catedral, Atrio de la Catedral (Parada para el Sermón de las Siete Palabras), plaza Ingeniero Eduardo de Castro, calle Los Sitios, plaza Obispo Alcolea, calle Lorenzo Segura, plaza Santocildes, Plaza España, calle La Bañeza, Bajada del Postigo, calle del Postigo, calle Angosta, calle Párroco Faustino Santos y Cabildo de la Cofradía.